Publicado el 20 Jul 2016 / Sin comentarios
Autor: Miguel Ángel Sancho. Fundación Europea Sociedad y Educación.
Fuente: Congreso Geopolítica mediterránea e integración europea. Retos y oportunidades. Split (Croacia). 29 de junio a 2 de julio de 2016.
Entre los días 29 de junio y 2 de julio, miembros del Parlamento Europeo y expertos en la materia se reunieron en Split (Croacia) en el Congreso «Geopolítica mediterránea e integración europea. Retos y oportunidades». En una de las mesas redondas que abordó la inclusión social por medio del diálogo intercultural, puse de manifiesto la necesidad de promover una sociedad intercultural por medio de la educación, para impulsar y fortalecer la integración de refugiados e inmigrantes.
Los últimos datos del mes de junio ofrecidos por la Agencia para los refugiados (ACNUR) señalan que Europa no es solo el problema. Se calcula que hay alrededor de 65 millones de personas en el mundo desplazadas y a 13 millones de niños se les deniega su derecho fundamental a la educación en Oriente Medio. En Europa la población de origen inmigrante tanto de primera como de segunda generación presenta unas ratios de desempleo significativamente más altas que las que corresponde a los europeos, que coincide también con bajos niveles de estudios. Además, las cifras de abandono escolar prematuro son el doble de las del resto de la población. El cuadro siguiente refleja la entidad del problema:
Vivimos en una sociedad crecientemente compleja, global y con gran diversidad cultural. El reto de una sociedad inclusiva que favorezca una actitud de acogida e integración pasa por superar el multiculturalismo que enfatiza la diferencia y prioriza lo que nos distingue: la identidad cultural grupal se impone a la identidad personal. El modelo social resultante es una yuxtaposición de grupos, un mosaico de etnias y culturas. Hay coexistencia por no convivencia. Frente a ese modelo, la sociedad intercultural se basa en la promoción de la interacción entre los diferentes grupos e individuos. La persona se presenta en toda su dignidad como ser libre y responsable, miembro de una comunidad de iguales, que participa de una cultura no como algo homogéneo y estático sino en una continua evolución también como consecuencia de su relación con los otros.
Para que pueda darse esa transición a sociedades abiertas e inclusivas se precisa de una educación intercultural superadora de estereotipos, prejuicios y conductas segregadoras. Una educación dirigida a toda la comunidad educativa, no sólo a los inmigrantes, empezando por los propios profesores y todos los alumnos. Una educación intercultural que no se limita a un conocimiento de las diversas culturas sino que promueve la capacidad y la actitud de educadores y alumnos de abrirse al otro, de apreciar la diferencia desde la propia identidad, de la búsqueda de los valores comunes que fundamentan la convivencia y se basan en el respeto y el reconocimiento de la dignidad de cada ser humano.
Las instituciones van siendo cada vez más conscientes de la importancia de promover estos valores. En 2008 el Consejo de Europa promovió el libro blanco del dialogo intercultural y la UE proclamó el Año Europeo del Dialogo Intercultural. La Fundación Europea Sociedad y Educación tuvo un activo papel a través de su presencia en el Steering Group la Plataform for Intercultural Europe, en la que trabajó activamente en la promoción del dialogo intercultural por medio de la cultura y la educación. También elaboró un amplio informe El diálogo intercultural en España: un requisito de la educación y cultura de paz , en el que un equipo de expertos desarrolló un estudio de base filosófica, antropológica, ética, jurídica y educativa sobre la importancia de la educación intercultural que se ilustró con una selección de buenas prácticas realizadas en centros educativos de toda España, reflejando el elevado nivel de compromiso de nuestras escuelas y, especialmente, de sus profesores y alumnos.
Por otra parte, los programas europeos Erasmus + han incluido dentro de sus prioridades el fortalecimiento del programa «Europa con los Ciudadanos”, con el objetivo de fomentar el diálogo intercultural y el mutuo conocimiento. Asimismo, la OCDE ha decidido añadir en la evaluación PISA una nueva competencia “ Global competence” entendida como » la capacidad de analizar los problemas globales e interculturales críticamente y desde múltiples perspectivas, para entender cómo las diferencias afectan las percepciones, juicios, y las ideas de uno mismo y los demás. Y para participar en interacciones abiertas, adecuadas y eficaces con otras personas de diferentes orígenes sobre la base de una respeto compartido por la dignidad humana”.
Estas iniciativas son señales que indican la relevancia del papel que debe tener la educación si de verdad se quiere construir una sociedad que sepa convivir en paz y libertad. Poner en valor y difundir actuaciones educativas que nos capaciten a todos para vivir estos valores es una urgente prioridad de todos los que formamos parte de la comunidad educativa, resultando también imprescindible el apoyo de toda la sociedad en la conquista de este objetivo.
Etiquetas: educación / inmigración / interculturalismo / multiculturalismo / sociedad
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